Archivos Mensuales: septiembre 2019

Gareth Bale y el pecado del golf

A raíz de un artículo titulado “Yo soy un golfista”, https://www.lagalerna.com/yo-soy-un-golfista/ escrito por Pepe Kollins en La Galerna, en el que se denunciaba el pérfido y demagógico uso que se ha hecho del hobby de Gareth Bale, como si fuera un delito, escribí un comentario incidiendo en algo que obviaba el articulista, o que trataba en general, al incluir a la afición y a la prensa en el mismo saco. Yo maticé el papel y la inquina de la prensa deportiva en este asunto; quid de la cuestión. El artículo terminaba relatando que se ha llegado a un punto que ha tenido que salir el propio jugador galés en rueda de prensa para afirmar jugar al golf no es ningún pecado. Algo surrealista pero que se ha dado por la insistencia machacona y malintencionada de la mayoría de la prensa deportiva patria. “Hagamos el favor de dejarlo tranquilo” era la última frase del artículo y por ahñi empecé yo de esta manera:

“Hagamos el favor de dejarlo tranquilo.” ¿Nosotros los aficionados? ¿Quiénes deben dejarlo tranquilo? ¿Los medios? ¿La Galerna? ¿Quién, realmente, usa la figura de Bale para exagerar y sembrar cizaña? Exacto. Los medios. ¿Quién propala e inculca la idea de que jugar al golf en tu tiempo libre es sinónimo de falta de compromiso y profesionalidad? Exacto, los medios. ¿Quién siembra la duda de que jugar al golf, a pesar de los muchos deportistas y médicos que dicen que es bueno practicarlo, es la causa de sus lesiones musculares? ¿Quién insinúa que esa falsa hernia, antes que reconocer que se equivocaron, es la causa de cualquier lesión muscular? Aquí, le voy a poner nombre y apellidos: Antón Meana, Roberto Palomar, Iñaki Cano… y muchos otros, que lo dejan caer constantemente en sus innumerables intervenciones en distintos medios (alguno de ellos participa en 3 a la vez).

Lo del golf de Bale es la típica memez elevada a categoría de noticia por los medios para malmeter y polemizar en sus rellenos que cuestionan al Realmadrid. Esos desprecios, insidias y desprestigios lanzados hacia Bale desde los grandes altavoces mediáticos (As, Marca, SEr, Cope, Ondacero, Radiomarca, Cuatro, Chiringuito, Goltv… todos nacionales, ni siquiera menciono a los culés) durante todos estos años desde que firmó, crean crean el caldo de cultivo perfecto para que cuando vengan mal dadas sea el chivo expiatorio para entregar a la masa enrabietada y decepcionada por la marcha deportiva del momento. Y lo compran. Y se lo creen.

Hace 4 años, en La Galerna, Jesús Bengoechea escribió un artículo que iba a cargar contra Bale por haberse lesionado con su selección pero el artículo mudó a una denuncia justa del exagerado y vehemente maltrato que le dio Tomás Roncero en As, para así por fin poder ponerse de parte de la línea editorial de su periódico marcada por el antiflorentinismo de Alfredo Relaño. No recuerdo el título pero sería bueno releerlo, no para ver como Jesús echaba espumarajos y le salía la bilis por la boca en su texto, denunciando la bajeza y mezquindad del periodista, sino para comprobar que hace 4 años ya se las gastaban así. Y siguen.

El problema de Gareth no es el golf, es la camiseta que lleva puesta y cómo su buen hacer en el campo ha dejado en evidencia a tanto gurú de los medios que aseguraban tajantes, sin ningún rubor (lo de la vergüenza debe ser algo que te extirpan en cuanto trabajas con ellos), que no sabía jugar al fútbol, que vino lesionado aunque jamás se haya tratado esa supuesta lesión, que era un capricho sin ton ni son de Florentino, el paradigma de la mala gestión por no tener un director deportivo, etc.

Como además no tiene cohorte de medradores mediáticos a los que dar bola para que le defiendan en estos baturrillos de los medios, que tanto calan en el aficionado formado su opinión, tenemos el muñeco perfecto para el pim, pam, pum, el palo, la leña o como lo queráis llamar, que ya lo dijo Edu García, el actual director radiomarca: “si aquí lo que mola es atizar al que esté, que venga otro, pues a ese también” refiriéndose al entrenador del Realmadrid. ¿Cuántas veces lo habéis oído en los podcast de Richarda Dees o en estas páginas lo de “si no me dan pues les atizo”, “de alguna manera tendré que RELLENAR, pues les meto caña”? Pues eso.

No hay que olvidar que vivimos tiempos en que la señora ignorancia va de la mano de la señora estupidez y si en su osado deambular topan además, con el señor animadversión, tenemos el cóctel perfecto para hacer creer que si en tu tiempo libre te dedicas a otra cosa que no sea tu trabajo (el fútbol) es algo malo, perverso y una tomadura de pelo al aficionado. ¿Por qué no, si acabamos de descubrir que los gallos violan a las pobres gallinas maltratadas por los avicultores?

Mientras en el campo solo está el rival a batir, el enemigo, ése que te quiere mal, anida en los medios.

Amargado madridismo

En el portanálisis de La Galerna https://www.lagalerna.com/neymar-es-infinito/#comment-79260 , en los comentarios hacían referencia que los madridistas amargados eran peores que las malintencionadas palabras de la prensa. El número de madridistas amargados y funestos agoreros parece que ha crecido, sobre todo después del periodo de fichajes de verano donde el RM hizo todas sus compras en junio y les sabía a poco.

Y este es mi comentario sobre esos madridistas amargados y pesados:

Lo peor de los amargados es que no se guardan su amargura para sí sino que necesitan compartirla, es decir, dar la lata a los demás con sus sensaciones negativas y sus correspondientes funestos augurios durante toda la temporada pero cuando no se cumplen esas predicciones no hay forma de compensar, indemnizar, resarcir a los damnificados de esa amargura que nos ha esparcido durante tanto tiempo.

¿Por qué no se lo guardarán para sí y su entorno más próximo? Nada, hay que dar la matraca y fastidiar a todo el personal durante todo el tiempo por un “ya lo dije” pero cuando no se cumple, no hay manera de compensar a los que se “comen” esta amargura suya y terminan por un “te fastidias con j” y la desfachatez del “yo tenía razón pero afortunadamente no ha salido así, por suerte”. Y al día siguiente, otra vez los peores presagios porque la vida es así y hay de todo en la viña del Señor y a los que nos gusta ver el vaso medio lleno de nuestro equipo y esperar, a veces más confiados, otras con cierta zozobra, pero siempre esperanzados, nos ha caído el castigo de sufrir a estos cultivadores de amargura que propala y quiere contaminar a los madridistas y así, que el madridista no sea feliz. Y por supuesto, si se puede, encender una pira y linchar a todos los integrantes del club, despreciar los hechos cuando te llevan la contraria, apelar a la suerte como único rival de tus presagios, en definitiva, desprestigiar cualquier logro que se consiga porque no se podía conseguir según las predicciones de estos amargados. ¡Cómo si no tuviéramos suficiente con la prensa!

Aquellos madridistas que aún guardan fe y que siguen disfrutando de las victorias de su equipo, son héroes ante tanto doble rasero, señalamiento, cizaña y mala leche vertida sobre sus ilusiones desde los potentes altavoces mediáticos que juzgan, aunque no sea su labor, permanentemente al RM con memeces que no se plantean con los demás. A esta heroicidad hay que añadirle la virtud de la templanza y la resiliencia para poder sobrellevar a tanto madridista pastoreado o con ideas inculcadas desde estos medios y por supuesto, a los amargados que en su afán de compartir su desazón, angustia, sufrimiento y derrotismo, dan la murga incesante a cualquier ocasión como por ejemplo que el que se va era el salvador del club y el que se queda era el que tenía que haberse marchado o cuando no se echa o ficha al jugador que el amargado desea, entonces el apocalipsis ya está aquí, como él, desde siempre, había avisado.

Por supuesto, en un espacio como este que aglutina madridistas no podía ser menos y no solo recoge comentarios de los amargados sino que se les da pábulo desde los artículos de opinión, claro, claro, así se demuestra que es plural, claro, claro, claro… es como justificar los debates de los antivacunas con sus estúpidos y falaces argumentos en aras de la pluralidad de ideas, cuando esos debates lo que fomentan es precisamente la incertidumbre y algunos pican y se creen que no es bueno vacunar. Si a ese debate no se le da cancha no se propalaría la ignorante idea de que la vacuna es mala.

En fin, los amargados vencen, se van de rositas y cuando el tiempo y los hechos no les dan la razón ¿cómo se compensa e indemniza el castigo de haberlos soportado durante tanto tiempo? la nada, ellos siguen incansables, porque son así, al igual que la prensa cuyo objetivo no es la verdad sino rellenar con el RM.