Archivos Mensuales: mayo 2013

Periodismo basura

El otro día me quejaba a un amigo de lo malos, en los dos sentidos, tanto en el de torpe como en el de malvado,  que son los periodistas deportivos en este país, cuando su respuesta me dejó helado. Fue así

-Me encantaría hacer la primera pregunta a Carlo Ancelotti cuando dé su primera rueda de prensa –dije.

-¡Ah, sí? ¿Cuál?

-Bienvenido señor Ancelotti. Cuando aún quedaban dos jornadas para acabar nuestra Liga, antes de que se desvinculara del Paris Saint Germain, José Ramón de la Morena, uno de los más famosos periodistas deportivos de este país, le definió como “manejable” utilizan la analogía de doma de un caballo, que ya había sido cabalgado por Berlusconi y Abramovich y que por eso se suponía que era más manejable para Florentino. ¿Qué le parece que le definan así y qué trato espera de la prensa? ¿Le preocupa?

-Jajaja ¿dijo eso De la Morena? Jajaja –se tronchaba mi amigo.

-Sí, pero creo que quería meterse con Florentino y como es un bruto le dio a Ancelotti.

-Bah, normal que sean así, es fútbol.

-¿Y qué?

-Que es frívolo. Es fútbol. Ya se sabe que es basura como el del corazón. Son periodismo basura.

-¿Y qué tiene que ver el tema que se trate para hacerlo bien, como debe hacerlo un periodista?

-Que no son temas importantes ni relevantes para nuestra sociedad. Son cosas frívolas. No importa.

En un país en que el periódico más vendido es deportivo parece que lo frívolo es lo que más importa. Pero la afirmación de mi amigo me dejó helado y confundido ¿si el tema que trata el periodista es frívolo entonces hablamos de periodismo basura o como es un tema frívolo el periodista lo hace mal y hablamos de periodismo basura?

Parece una pescadilla que se muerde la cola. Y provocan un montón de dudas.

¿Qué es el periodismo basura: el que se hace mal o el que trata algo frívolo?

¿Acaso porque un tema no sea transcendental para nuestro bolsillo no se merece un periodismo bien hecho?

¿Los periodistas se aprovechan de esta percepción frívola del tema para hacer mal periodismo aposta? Y si lo hacen ¿es por inercia, comodidad o le instruyen, aleccionan en algo viciado pero que él adquiere como normal?

Sin embargo, hay periodistas del corazón que les molesta que no les consideren periodistas sus colegas de profesión aunque de otro campo. Es más, muchos periodistas deportivos les ofende que les comparen con el periodista del corazón. ¿Por qué para los propios profesionales están desprestigiados el campo deportivo y la crónica rosa? ¿Sólo por el tema o por cómo se trata el tema?

¿Colaboran los propios periodistas de estos campos a ese desprestigio? ¿Lo hacen consciente o inconscientemente?

Por ejemplo, en el mundo deportivo elevan a rango de noticia la rumorología y la pura especulación. Algo muy cómodo para el profesional pero una estafa al consumidor, al ciudadano.

Y si hay un interés personal o empresarial por pura animadversión, además de estafa es un abuso por intentar imponer su criterio de forma torticera. Esto es algo grave, pero como es fútbol ¿no pasa nada?

¿Acaso está bien que la mala praxis se justifique por el fin perseguido?

Las últimas declaraciones del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, denuncia ese mal uso de la profesión para zaherir a alguien:

“Este años algunos medios se han pasado. Hay que contar la verdad, y hay gente que ha utilizado el micrófono o la pluma como si fuese una pistola”

Es decir, se ha hecho mal pero ¿hay consecuencias, responsabilidades, culpabilidades, resarcimientos, excusas, disculpas de algún tipo de los que lo han hecho mal?. Ninguna. O sea, que se hará igual de mal cuando convenga.

¿No les preocupa la pérdida de credibilidad? Parece que no y como tienen el altavoz, supondrán que tienen el poder.

Lo único que tengo claro es que los perjudicados siempre somos nosotros, los ciudadanos. El poder de los medios de comunicación cuando no está a nuestro servicio, malo. Cuando la calidad de algo se resiente ya sea por desidia, desgaste, negligencia, abandono, mal uso o por cualquier otra razón, es cuando se convierte en basura.

Los informadores

No se puede obviar el papel de nuestro periodismo deportivo, ejerciendo tan pobre nivel que es un insulto a nuestra sociedad por su torticera forma de engañarnos para imponer su obsesión.

Cómo los informadores han relatado el discurrir de Mourinho por el Real Madrid.

 Cuando tras ganar un partido ha dicho que el rival jugó mejor, le han criticado.

Cuando tras perder un partido ha dicho que su equipo mereció mejor suerte, le han criticado.

Le han criticado por no alinear canteranos, le han criticado cuando los ha alineado.

Le han criticado por supuesto trato de favor a portugueses, le han criticado cuando sentó a Carvalho o Pepe.

Le han criticado por marginar supuestamente a Albiol, le han criticado cuando Albiol jugó semis Champions o final de Copa.

Le han criticado porque una vez empleó un planteamiento defensivo. Le han criticado siendo su equipo el más goleador de Europa.

Le han criticado por hablar. Le han criticado por no hablar.

Le han criticado por ¡decidir las alineaciones!

Le han criticado por, atención, atender a medios de comunicación…

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Final de Copa

Partidazo esta noche. El derbi de Madrid en la final de Copa. Un partido que anima siempre a las dos hinchadas. Las dos se miran con sorna recelosa. Unos esperan dar la sorpresa, algo que por otro lado es un reconocimiento de la superioridad del rival, y los otros esperan con cierto temor “a ver si el día que nos tienen que ganar va a ser este” porque hay problemas en la defensa y los jugadores llegan justitos de energías. La emoción está presente y a medida que se acerca la hora, se deja notar en el vientre, dónde los antiguos decían que residía la pasión.

Sin embargo, las noticias deportivas del derbi están todas centradas en Mouriño. Ellos y su obsesión. Mou no sale en rueda d eprensa ayer, una medida que me parece prudente ante el clima de animadversión y enfrentamiento de la prensa hacia el entrenador del Real Madrid. Y en lugar de centrarse en el fútbol, dicen que ese gesto es reírse de la prensa. Tremendo.

Además, andan enfadados porque en esta semana decisiva para la temporada, el Real Madrid decidió no dar entrevistas, salvo las que ellos controlaron desde su canal de tv propio que luego repartieron a los medios para que estos pudieran emitir algo. Echan culpas pero ellos nunca se ven responsables. Tremendo. Con el maltrato que han dado alReal Madrid por su animadversión a Mouriño y exigen que el trato sea abierto y sumiso del club para facilitarles su trabajo. Siempre amparándose en el manido “nosotros se lo llevamos al aficionado, que necesita saber y si me lo niegan están actuando contra él”. Ese mismo aficionado al que han vapuleado y pasado de él como d ela mierda porque estaban conformes con el demonio de Mouriño. Eso no puede ser y nos imponen su criterio. Ya, para el aficionado. Tela.

En fin, que una bonita final a pesar de la prensa canalla que gana por goleada a los buenos profesionales del periodismo deportivo.

Atléticos y Madridistas nos merecemos otra prensa, pero esta noche no serán ellos los protagonistas, sino nosotros y nuestros equipos.  A disfrutar de un emocionante partido. Yo lo haré.

 

La Semana Fantástica de Pepe

Nunca tuvo apoyo tan grande en la prensa como en esta final de Copa del Rey entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

¿Pepe adulado por la prensa? Pues sí. Sorprendente. Aún más porque son los mismos que pedían que se fuera del país por guarro. Los mismos que ponían el grito en el cielo para que no jugase un día más en el Real Madrid. ¿Cómo es posible que hayan cambiado tanto su parecer? ¿Qué ha hecho Pepe para tener este reconocimiento de estos periodistas que le pusieron a caer de un burro? Porque además era uno de los centuriones de Mou, según ellos, claro.

Ah, que vino a decir tras un partido que Mou tiene que tener más respeto en sus palabras por Casillas, sin venir a cuento, es decir, sin que nadie le preguntara. Mouriño dio una explicación inteligente, e hiriente para su díscolo jugador, en rueda de prensa: “habla la frustración de verse superado por un niño de 19 años”. Y los mismos periodistas que pedían que Pepe fuera despedido del Real Madrid y que no jugara más al fútbol en este país, empiezan a decir que “Mou ha matado ha Pepe”. Tremendo, pero así son.

Las diferencias entre Pepe y Mou, vienen por una postura cómoda y egoísta del jugador. Me explico a continuación.

Hay que retroceder a las vacaciones de Navidad. Pepe tiene una pequeña operación. Mou, el club y los aficionados los primeros, desean que se opere al inicio de las vacaciones para que esté cuánto antes, pero el jugador lo deja para después. Esto molesta a Mouriño enormemente, como debe ser, aunque Pepe crea que el derecho del disfrute de sus vacaciones está por encima de la petición del entrenador.

El infortunio hace que Varane se lesione el pasado fin de semana y el siguiente partido es la final de Copa contra el Atlético de Madrid. Y entonces Pepe se encuentra en la semana Fantástica de la prensa. El hasta entonces perseguido, se convierte en el palo para atizar al entrenador para el descojone de los apaleadores , porque lo hacen con uno de los de Mou. Tremendo.

Pero me he llevado una gratísima sorpresa en un descubrimiento maravilloso para cualquier madridista y para cualquiera que se haya indignado con la poca profesionalidad de los periodistas deportivos.

Se llama el Radio de Richard Dees. Lo encontré en la página soymadridista.com y sobre este asunto ha hecho un programa más, dejando en evidencia, una vez más, a todos estos periodistas que no hablan desde el rencor, no, para nada, jajajaja

En los primeros 10 minutos lo deja muy claro pero si alguien se anima a seguir, lo cierra finalmente con una revelación de un periodista que pone a Iker Casillas a los pies d elos caballos y eso que le está defendiendo frente a Mou. Sí, tienen mala baba y son muy torpes:

http://www.ivoox.com/radio-13-mayo-2013-san_md_2040077_1.mp3″ <a href=”http://www.ivoox.com/radio-13-mayo-2013-san-audios-mp3_rf_2040077_1.html&#8221; title=”El Radio, 13 de mayo de 2013. San Pepe”>Ir a descargar</a>

Quejas madridistas…

No podía ser que los seguidores madridistas no protestasen ni se quejasen del maltrato que les está dando la prensa sobre todo en la figura de su entrenador. Palos que van creciendo y subiendo el tono porque, además de sacar pecho porque se vaya, quieren que se marche con sus condiciones, es decir, con la etiqueta de “fracaso”, ninguneando los méritos del equipo en estas tres últimas campañas. Así es, el calibre de la campaña de odio que siguen negando.

Es tan feroz, contínua y gigante la campaña contra Mouriño que sus seguidores hay que encontrarlos en las redes sociales, en el pajar de Internet con su gran detector de agujas san google, en sus blogs, en vías nuevas de comunicación pero minoritarias, fuera de los tradicionales y potentes altavoces generalistas.

Parece una travesía por el desierto, has sido expulsado de la ciudad, del sistema y te encuentras marginado, errante, deambulando con la congoja en el corazón y de repente encuentras estos sitios y son un auténtico oasis para el espíritu zaherido vilmente.  Y ahí les encuentras. Son seguidores del Real Madrid y detectan la mentira y el interés partidista de los ataques de la prensa a su entrenador y crean estos mini oasis madridistas, protestando y poniendo en evidencia a esos periodistas.

Aquí, un ejemplo, la respuesta de la web soymadridista.com ante un intento más de desacreditarles, esta vez por parte de Santiago Segurola:  Falange de nostálgicos.

Vaya pelea desigual. Redes sociales vs. medios de comunicación. La rebelión de la plebe frente al imperio. Un imperio que sigue intentando imponer su criterio y si hay que forzar la realidad hasta distorsionarla para que mi maldad, mi ingenio hiriente, encaje como la verdad absoluta, se cruza tantas veces como sea necesario hata que la línea que no debías cruzar, resulta que se ha borrado de tantas veces que has ido y venido. Tela como está el patio periodístico.

CARTA ABIERTA AL PRESI

Querido presi, soy un aficionado más que no pudo votarle, que no es socio, que no suelo ir al campo pero que no me pierdo un partido de fútbol o de baloncesto del Real Madrid y sé que estoy presente en sus acciones tal y como ha expresado:

“Al Real Madrid le mueven la fuerza, la energía y la pasión de los aficionados. A ellos nos debemos siempre.”

Como un aficionado más al que se debe, quiero recordarle el maltrato que hemos sufrido en una campaña de prensa sin precedentes, en contra de nuestro entrenador, alimentados por la inquina y la animadversión que jamás debe aflorar en una profesión que se debe al ciudadano y debe garantizarle su ecuanimidad como es la periodística.

Se han cargado tintas para hacer daño, nada más. Creo que lo sabe y que en cierta medida los ha sufrido más de lo que imagino. Les conoce. Sabe que los intereses de muchos de ellos son contrarios al aficionado del Real Madrid o al propio club y sus socios. Han sido tres años que incluso en las victorias, se ha intentado ningunear méritos en más medios que los tradicionalmente hostiles. En medios generalistas que llegan a todo el mundo y que antes no eran tan abiertamente hostiles al Real Madrid y velaban por ser ecuánimes en sus juicios.

Se ha hecho escarnio a la menor oportunidad para regodearse en la desdicha o infortunio de nuestro club. Recuerdo cómo se cebaron con el penalti fallado por Sergio Ramos ante el Bayern en el Santiago Bernabeu, recordándolo durante semanas, no por manía a Sergio sino por fastidiar al madridista y al Real Madrid. Curioso que sean los mismos que le adulan ahora y sólo porque se enfrentó al entrenador.

El caso es ¿por qué tenemos que sufrir esta detestable manipulación torticera los aficionados? Somos vapuleados incesantemente porque ellos no quieren a nuestro entrenador y como les ha dejado en evidencia ¡a por él!. ¿Es un aviso? ¿Estamos a merced de su chantaje? ¿Hay alguna forma de que nuestro Real Madrid no caiga en sus garras?

Mandaron a paseo las máximas por las que se debía regir un periodista, rigor en la información y responsabilidad en la opinión, para cargar con alegría y saña. Hagámosles ver que están en un error, que lo han cometido y es mucho más grave que las gravísimas gravedades que ellos señalan. ¿Cómo? Real Madrid TV.

¿Por qué no puede emitirse el canal del club en abierto? ¿qué impide que se vea en abierto? ¿alguna ley de competencia?

Si este canal se ofreciera en abierto para todo el mundo se podría comercializar mejor… ah, a lo mejor, ahí está el problema, resta anunciantes, más competencia… imaginemos ahora una programación que cuente a los madridistas nuestra versión y ponga puntos sobre las ies. ¿Por qué, no? Las posibilidades son grandes y todas buenas para el aficionado.

“A los aficionados nos debemos siempre”. Tennos presentes. Ojalá sea así.

 

Antimadridismo

Hace ya unos años que asisto a un cambio perverso del significado “antimadridista”. Se venden bufandas con esa leyenda, la gente lo dice sin miedo y tapujo, sin avergonzarse porque ya significa otra cosa.

Un antimadridista es aquél que desea la derrota del Real Madrid por encima de las victorias de su equipo. Un anti -equipo que sea- quiere que ese equipo pierda ante todas las cosas por delante del equipo que le gusta.

Un antimadridista sólo goza cuando pierde el Real Madrid. Si su equipo gana y el Real Madrid también, está fastidiado. Ese es el antimadridista. El que quiere que su equipo pierda con tal de que no beneficie ni de lejos al Real Madrid. Es un sentimiento de odio. No de amor a unos colores rivales, no.  Aquí prima el desprecio al rival sobre el aprecio a los suyos.

Muchos seguidores del Atlético de Madrid, sobre todo los que aglutinó Jesús Gil cuando se adueñó del club, gozan con las derrotas del Real Madrid  más que con la victoria Atlética. Si el atleti perdía no estaban fastidiados, lo que les fastidiaba era que ganara el Real Madrid. Esos eran antimadridistas de verdad. Cambiaban victorias de su equipo con tal de que el Real Madrid fuera el perjudicado.

Sin embargo, ya no es así, ahora el lógico deseo de que tu rival pierda, eso ya se engloba en anti. Hablas con ellos y no son antimadridistas, simplemente quieren que pierda pero no a costa de las victorias de su equipo. El deseo de que pierda es lógico pero lo que le fastidia o le hace disfrutar es lo que haga su equipo. Si el rival pierde, pues miel sobre hojuelas y si gana, no altera su dicha.

Esa persona no es antimadridista pero ahora se vende que sí. Luce orgullosa que es 100% antimadridista. Un mensaje de odio que se vende con toda naturalidad, sin ningún ápice de duda de que es algo reprobable. ¿Cómo se ha llegado a esta perversión del significado? Un claro significado que nace del odio, de ser anti algo, de rechazo, fobia, desear el mal, un regocijo que reside en la desdicha ajena. Algo que se percibe socialmente como malo, reprobable. Entonces ¿por qué se pervierte?

¿Inercia ignorante? ¿Camuflar una realidad de odio para ser socialmente aceptada? Tal vez. Eso sería un nuevo triunfo de la mediocridad sobre la riqueza del matiz del significado. Es el triunfo del malvado que hace ver, confundir, tergiversar, que el lógico deseo de que el rival pierda es lo mismo que lo que él siente. Ahí radica la perversión. Se quita su verdadero significado y amplía su espectro para que los que odian de verdad, propaguen su mensaje de odio hacia una institución y hacer ver que es algo normal de rivalidad. O peor aún, que para que alguien se precie de ser buen seguidor “hay que odiar al rival”.

El mal ya está hecho para regocijo de los verdaderos antimadridistas, esos que gozan con la derrota del Real Madrid, independientemente de lo que haga su equipo, si tienen alguno. Generalmente no tienen, les vale cualquiera que se enfrente al Real Madrid para descargar su odio.

Este cambio jamás se hubiera producido si no es auspiciado por los periodistas deportivos  que profesan este odio y lo desparraman irresponsable y maliciosamente (llenando páginas de prensa, minutos de radio y tv) hasta que cala el mensaje y cualquiera es antimadridista cuando no es verdad. Una pena que este impulso lo hayan dado periodistas. Los mismos que deben ser rigurosos en la información y responsables en la opinión. Una pena.